Los seres humanos somos más felices y productivos cuando aumentamos nuestro autoconocimiento, básicamente porque logramos una mayor comprensión de nosotros mismos.

El modelo Benziger – luego de completar el test y recibir feedback en una sesión personalizada – nos permite entender, por ejemplo, cuáles son nuestras preferencias al elegir una profesión, qué tipo de trabajo nos gusta y cuál no, con qué perfil de jefe o colaboradores trabajamos mejor, cómo reaccionamos ante situaciones estresantes, entre otra información relevante.

La información que brinda el test incluye:

  • El estilo de pensamiento preferido y los no preferidos, al identificar los talentos naturales y los desarrollados por necesidad
  • El desvío de tipo, distinguiendo si, por cuestiones culturales o presiones del entorno, utilizamos un estilo de pensamiento que no es el natural, lo cual nos puede producir fatiga y ansiedad
  • El nivel de alerta – nivel de extraversión e introversión – que determina en qué contexto somos más efectivos trabajando

Nuestros defectos son la exageración de nuestras virtudes; por experiencia personal y por observar a otros, considero que esta reflexión es muy acertada.

A continuación, menciono algunas características sobresalientes de cada uno de los cuatro estilos BTSA; éstas pueden transformarse en aspectos negativos si no se gestionan con autoconsciencia y moderación.

Dos de las fortalezas del estilo Frontal Izquierdo son su determinación y su intensidad. Los frontales izquierdos presentan una gran orientación a los resultados, lo cual los puede llevar a presionar en forma desmedida a otros, generando resistencia y resentimiento en las personas con las cuales interactúa.

Los Posteriores Izquierdos tienen como principal fortaleza la orientación por la calidad y el atenerse al orden y agenda establecida. El riesgo que corren es caer en el perfeccionismo y obsesión por los detalles, lo que les quita demasiado tiempo y se convierte en algo frustrante tanto para si como para los demás.

Los Posteriores Derechos tienen como principal fortaleza su capacidad de generar y mantener relaciones armoniosas. Al priorizar el buen clima y la cordialidad, tienden a evitar la gestión de conflictos; a la larga, esto puede terminar dañando sus relaciones.

Algunas de las fortalezas del Frontal Derecho son la espontaneidad, la capacidad de pasar de un tema al otro, la flexibilidad para manejar los tiempos y las agendas. Pueden ser percibidos por los demás como personas poco confiables, pues en ocasiones no cumplen con sus compromisos en tiempo y forma.

Vivir con una percepción desvirtuada de nosotros mismos, impacta negativamente en nuestra autoestima y aumenta el estrés que sentimos en determinadas situaciones. Juzgar la conducta de los demás como inadecuada, sobre todo la de aquellos que no comparten nuestro estilo preferido de pensamiento, genera malos entendidos y desconfianza.

Los integrantes de un equipo de trabajo obtienen grandes beneficios al conocer las características de cada estilo de pensamiento. Cada estilo “habla su propio idioma”, saber esto nos permite desarrollar e implementar estrategias precisas para mejorar la comunicación y la coordinación de acciones.

Un gerente, un emprendedor, un profesional que quiere potenciar su liderazgo de 360° – dada la cantidad de interlocutores con los cuales necesita conectarse y la variedad de tareas que puede llegar realizar o supervisar – enriquecerá su gestión y habilidades interpersonales, al aprender el idioma que utiliza cada estilo.

En resumen, el autoconocimiento y la comprensión de los demás, son de suma importancia para lograr un buen clima de trabajo, generando una mejor coordinación de acciones y predisposición para el logro de resultados. La información que brinda el BTSA es una herramienta ideal para lograrlo.

 

Bibliografía
Benziger, I. K. (2000). Maximizando la efectividad del potencial humano. KBA The Human Resource Technology Company.